9/10/2011

VISITA DE LAS RELIQUIAS DEL BEATO JUAN PABLO II EN LA ARQUIDIOCESIS DE ANTEQUERA OAXACA ( 9 DE OCTUBRE DEL 2011 )


Después de peregrinar por las diócesis de Santo Domingo Tehuantepec y Puerto Escondido, las reliquias del beato Juan Pablo II arriban hoy por la mañana a la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, para ser veneradas por los fieles.

El secretario canciller de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Francisco Reyes Ochoa dijo que las reliquias serán entregadas por la Diócesis de Puerto Escondido a las cinco de la mañana en el Santuario de Santa Catarina Juquila y después de una oración, partirán media hora después rumbo a esta capital.

A su paso por El Vidrio, San Pedro Juchatengo, Sola de Vega y Zimatlán de Álvarez, se detendrán momentáneamente.

Explicó que las reliquias serán recibidas por los fieles, encabezados por el arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, a las 12:30 horas sobre la calle Bustamante, frente a la parroquia de Consolación.

Posteriormente, en peregrinación se dirigirán hacia el atrio de la Catedral, donde se oficiará una misa alrededor de las 13:30 horas.

Precisó que las reliquias serán trasladadas después al interior para ser colocadas en la crujía y puedan ser veneradas durante la tarde y noche, así como en la madrugada de mañana lunes.

Alrededor de las 5:30 horas, saldrán las reliquias rumbo a San Juan Bautista Cuicatlán para ser entregadas a la prelatura de Huautla, indicó.

Reyes Ochoa invitó a la feligresía a aprovechar la presencia de las reliquias del beato Juan Pablo II para suplicar su intercesión por la reconciliación y para implorar su guía en la consolidación de la paz.



Las reliquias

Son una cápsula de de sangre colocada en un relicario en forma de cruz pegada al pecho, y la banda o fajilla de color blanco usada por el Papa polaco, Karol Józef Wojtyla, sobre una figura de cera de tamaño natural del sacerdote polaco, revestida con los ornamentos pontificios.

“Me voy pero no me voy, me voy pero no me ausento, porque aunque me voy, de corazón me quedo”. Estas palabras de despedida del Papa Juan Pablo II calaron hondo en el corazón del pueblo mexicano; con la visita de sus reliquias el próximo domingo volveremos a sentir su cercanía física, su mensaje y sus muestras de amor.
Recordemos que la peregrinación de las reliquias del Beato por todas las Diócesis de nuestro país tiene una finalidad precisa: implorar su intercesión para que Dios conceda a México el don de la reconciliación y de la paz. Preparemos bien esta visita con una semana de oración y de reflexión a partir de mañana lunes 3 de octubre.

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